Mikel Erentxun y su Utopía

No hay detrás historias que nos cuente. Como si fuera  cada noche de Mikel en Utopía la noche en que decidió cantar. No hay agazapados estornudos de fama con los que adornar leyendas. Como si fuera fruto del azar que esperen padre e hijo , con identica emoción, el autógrafo fetichista del renombre. Sólo rompe el ritmo de su lento latido de paz y maratón la espera por subir al escenario de Utopía, "el mejor escenario del mundo para un cantante" comenta generoso en la prensa. Dice que poco más de cien personas en Utopía le impresionan más que tres mil en un estadio en México. Es su utópico Detalle del Miedo. Como si el tiempo y los acordes estuvieran siempre de su lado. No pide explicación alguna del porqué en una presentación de uno de sus conciertos Miguel le llamó Ulises y reclamó su presencia en el escenario como la vuelta a Itaca del guerrero que a su pueblo le fue fiel. Como si tuviera serenamente asumido que en su mundo es rey y que su mundo es de aquel que quiere entrar y que la Itaca de su mundo está justo en el sitio en que su voz y su guitarra suenan sin complejos.

Mikel Erentxun es uno de los pilares mejor asentados de la Utopía.