La sonrisa de Fina

Fina Manzorro
Fina Manzorro

Fina Manzorro es la diseñadora

del vestuario de las artistas

del cabaret de Utopía

 

Fina Manzorro es diseñadora de moda desde la punta del tacón de aguja hasta la última pluma de su tocado de fiesta.

Fina Manzorro es sonrisa, día y noche, porque su trabajo le hace feliz, y le da vida y transmite a todos su alegría.

Es la mejor en estas tierras del sur del sur, en este fin del mundo del cruce de culturas, en este Estrecho por el que circulan con libertad los vientos de todos los rumbos de las bitácoras marinas que fijan las singladuras de las modas.

Fina es un lujo, porque en ella se aúna la autenticidad de agrupar en sus manos y su privilegiada mente creativa, todos los oficios sagrados de la moda. Fue costurera, al igual que tantas miles de mujeres alumnas de la escuela de las viejas Singer en los rincones de los cuartos de las humildes casas. Fue modista, como una más de aquellas modistillas que desde niñas aprendían a confeccionar ropajes para ellas y su entorno, como único escape a la carencia. Aprendió a amar las telas, a conocer sus secretos, sus arrugas, sus tersuras, sus capacidades para envolver el amor, o la elegancia, o la fiesta o la ceremonia. A fuerza de amar colores, fue paleta de artista y se tiznó de todos los pigmentos de la moda, cual pintora bohemia en los ateliers parisinos de Montmartre. Fue luchadora, rebelde, inconformista, sin importarle que su pueblo estuviera tan lejos de París y el mundo, a sabiendas que tampoco le importó a Chanel haber nacido en un hospicio. Fue esponja del fondo de su mar cercano, para impregnarse de todas las tendencias, de todos los estilos, y así escoger su nuevo mundo, justo aquel que sólo ella descubrió y ofrece, justo aquel que ahora la define y enamora.

Fina Manzorro es, hoy, una de las grandes diseñadoras de estas tierras, pero es a la vez sorpresa permanente. Su marca no es un logotipo, es un modo de hacer, un guiño travieso que deja su impronta en lo que su creativa mente concibe y sus privilegiadas manos cortan y confeccionan.

Da igual que sea feria, fiesta, boda o capricho de mujer enamorada de ser aún más bella y atractiva, basta echar una mirada y de entre todas surgirá indeleble, como el Faro de Trafalgar en una noche de verano, el modelo de Fina. Y todos sabremos que es de Fina porque detrás palpitará la Fina costurera de la Singer, la Fina modistilla del embrujo con dos trapos, la Fina diseñadora de las rutas de las sedas y brocados, la Fina dueña de los colores del mar y la tierra, en este rincón del mundo en que la tierra y el mar se funden en su permanente sonrisa de pasión por el trabajo bien hecho.

 

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Comentarios: 1
  • #1

    José Miguel Alguero (martes, 12 agosto 2014 22:34)

    Fino trabajo el de Fina y el del fino redactor que ¡Como afina! Fin