El Cabaret de la Utopía

Cuando prende el cabaret en Utopía, se apaga la razón. Nada es igual. El tiempo se mide en sorbos. Los sorbos son miradas, las miradas compases, el compás latidos, el silencio pasión.
Cuando hacemos cabaret en Utopía, no hay más mundo ni más noche que el que trenzamos cada fugaz instante, para unir cada nudo con el otro y, entre todos, tender un velo por la sala que oculta la monótona verdad y realza lo único que en verdad vale, la dulce mentira del ensueño de estar vivos.
Cuando el piano penetra, el trombón hiere, la voz besa húmeda la piel, el baile nos abraza, el violoncello cuenta a su aire y a sus cuerdas no se qué lamentos y Lili Marlen nos hace sumisos de amor de barro en las trincheras, sólo queda un suspiro de falda por el aire, una imagen borrosa que intentamos apropiarnos, pero vuela y se deshace, dejando en el angosto espacio entre falda y muslo hueco suficiente para albergar entero el cabaret, el mismo de siempre, el que reduce la vida a la verdad de un trozo de tela cimbreando en la noche sobre un pedazo de piel que al fin es nuestro.
Recomiendo beber licor de oro o absenta. También funciona pedir champagne, beber sólo una copa e invitar a quien te plazca.

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Comentarios: 4
  • #1

    Caspis (miércoles, 06 enero 2010 20:39)

    Por eso lo mejor de Utopia son sus camareras y el Cabaret. Volveré.

  • #2

    Encarna (sábado, 09 enero 2010 13:53)

    Magia a mogollón. Te frotas los ojos y dices... pero dónde estoy? Un lujo. Gracias

  • #3

    Lola (sábado, 09 enero 2010 14:01)

    La verdad es que lo cuentas precioso pero nosotras realmente vivimos una noche de cabaret, ni lo podíamos imaginar, en esa increíble sala en Benalup¡ y con esos artistazos. Un lujo

  • #4

    LUCIA (sábado, 09 enero 2010 14:29)

    la primera vez que entré en Utopia, pensaba que iba a un restaurante normal y corriente, pero a medida que me acercaba a la Fonda....simplemente me quedé sin palabras. te transportas en el tiempo a un cabaret del Paris de los años 30, la musica, la gastronomia, su personal, miguel y maria jose, en definitiva una Utopia hecha realidad. gracias por dejarnos compartirlo.